Gonzalo Roca
Abogado principal
Gonzalo decidió estudiar Derecho sin tener ningún precedente jurídico en su familia, empujado por una inquietud natural por la justicia. Tuvo la suerte de poder llevarlo a cabo en la Universidad Pontifica de Comillas- ICADE, donde aprendió todos los conceptos de la ciencia jurídica y de la empresa, pero donde sobre todo conoció a compañeros magníficos.
A pesar de los reclamos de empresas e importantes firmas, Gonzalo prefirió decantarse por la abogacía más artesanal desde sus inicios profesionales, convencido de que era la forma más bonita, propicia y cercana de ayudar a encontrar ese ideal juvenil de justicia que todavía seguía vivo. Se incorporó a un prestigioso bufete en el ámbito del derecho penal donde creció profesionalmente entre pleitos, togas, viajes y salas de vistas, adquiriendo una experiencia impagable en la práctica forense.
En el año 2005 se incorporó a FM&L Abogados para fortalecer la sección de derecho procesal. Aquí encontró un ambiente de trabajo que encajaba con su idea profesional, compartiendo los valores profesionales y personales que mantiene el despacho. Durante estos quince años Gonzalo ha confirmado que FM&L es el lugar perfecto, tanto por la filosofía del despacho como por el tipo de clientes, para seguir persiguiendo ese anhelo de Justicia, aunque muchas veces se siga dando de bruces con la pragmática realidad de los Juzgados y Tribunales.
Gonzalo encabeza actualmente el departamento de cumplimiento normativo y resolución de conflictos. Desde hace varios años compagina la intervención en litigios y arbitrajes de variada naturaleza con la consultoría a empresas en el ámbito del cumplimiento legal, incluyendo la creciente preocupación por la privacidad. Está convencido de que todas las empresas deben aspirar a cumplir una función dentro de la sociedad, más allá del mero objeto social, y de que aquellas que verdaderamente lo cumplan tendrán más relevancia en el futuro.
Tanto dentro como fuera del despacho, Gonzalo es una persona recia, responsable y generosa en el esfuerzo, que valora profundamente que se pueda confiar en él. Quizá estas condiciones le vengan de la práctica del rugby, deporte que tuvo que dejar prematuramente por una lesión, o de la montaña que disfrutaba sobre todo en tiempos ya casi remotos. Actualmente el tiempo libre lo dedica a su familia numerosa, al golf de vez en cuando y al esquí sin decírselo al médico.
Para todos aquellos que quieran iniciarse en la abogacía, Gonzalo recomienda la lectura de La vida del abogado, de los hermanos Pedro y Héctor Erizzo. Y sobre todo a Santo Tomás de Aquino: “La justicia es la virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que le es debido.”